Foto para lápida: porcelana, cristal o vidrio templado

Retrato ovalado de porcelana montado en una lápida de granito pulido
Guía
Foto para lápida: porcelana, cristal o vidrio templado

Tres materiales que se parecen en la pantalla y se comportan de forma muy distinta veinte años después. En qué se diferencian, cuál elegir y cómo se colocan.

Publicado el 5 de octubre de 20268 min de lectura
Índice

Hoy la foto para lápida se hace sobre tres materiales: porcelana, cristal o vidrio templado. En la pantalla se parecen mucho. Se diferencian en el precio, en la forma de colocarlos y en el aspecto que tienen veinte años después, en la lápida o en el nicho.

A continuación le explicamos en qué se distinguen, cuál recomendamos en cada caso y cuánto duran. También hablamos de lo que pesa más que el propio material —cómo está hecha la imagen— y de la colocación, porque de ella suele depender que el retrato siga en su sitio.

Los tres materiales, en breve

La versión corta, antes del detalle:

Lo clásicoPorcelana
  • ovalada o rectangular,
  • de 4×6 cm a 18×24 cm,
  • blanco cálido, brillo suave,
  • fina, queda pegada a la piedra.
Lo modernoCristal
  • vidrio grueso con cantos pulidos,
  • de 8×10 cm a 18×24 cm,
  • separado de la piedra, juega con la luz,
  • se coloca sin taladrar.
Gran formatoVidrio templado
  • de 20×30 cm hasta 60×90 cm,
  • de 8 mm o 20 mm de grosor,
  • para retratos grandes y placas de vidrio,
  • lo coloca el marmolista.

Más importante que el material: cómo está hecha la imagen

Dos fotos para lápida pueden parecer idénticas en el catálogo y resultar muy distintas tras unos veranos a la intemperie. Lo decide el procedimiento.

Cerámica cocida. La imagen se compone con pigmentos cerámicos y después se cuece en horno a varios cientos de grados. El pigmento se funde con el esmalte y pasa a formar parte del material: queda dentro del vidriado, no encima. La lluvia, las heladas y el sol no tienen nada que levantar, así que el color aguanta décadas. Así hacemos todas nuestras fotos para lápida: en porcelana, en cristal y en vidrio templado.

Impresión UV. Una impresora deposita la tinta y unas lámparas la curan en la superficie. Es más rápido y más barato, y en interior —en un marco o en un recordatorio— queda bien. El problema aparece fuera: sigue siendo una capa apoyada sobre el material. Al cabo de unos años a pleno sol los colores pierden fuerza y en los bordes la capa puede desprenderse o cuartearse. Se nota antes en las lápidas orientadas al sur, sin ninguna sombra.

Cómo comprobarlo antes de encargarla. Pregunte directamente: ¿la foto se cuece en horno o se imprime? Esa pregunta lo resuelve. Pregunte también si la garantía del color se entrega por escrito.

La foto en porcelana

La opción más clásica y la que casi todas las familias tienen en mente al decir «una foto para la lápida». Óvalo o rectángulo, el blanco cálido de la porcelana, un brillo discreto y un marco fino de acero, o ningún marco.

  • Medidas: de 4×6 cm a 18×24 cm, en color o en blanco y negro.
  • Aspecto: la pieza queda pegada a la piedra, de modo que el retrato forma parte de la lápida y no parece un añadido.
  • Para quién: lápidas tradicionales, granitos claros y oscuros, sepulturas familiares con varios retratos juntos.

La medida habitual en los nichos es la ovalada de 9×12 cm, que es la que suelen admitir los cementerios. Antes de decidir el tamaño, mida el hueco y consulte las normas del cementerio o del ayuntamiento: cada municipio tiene las suyas y algunas fijan medidas concretas.

Retrato de porcelana ovalado para lápida con foto de un hombre mayor
Foto en porcelana: una pieza fina con marco de acero, pegada al granito pulido.

La foto en cristal

La misma imagen cocida, esta vez sobre vidrio grueso con los cantos pulidos. El cristal sobresale de la piedra, recoge la luz en los cantos y proyecta su propia sombra sobre el granito, así que el retrato parece separado de la superficie. Queda especialmente bien en granito oscuro pulido y en diseños actuales.

  • Medidas: de 8×10 cm a 18×24 cm, ovalada y rectangular, en color o en blanco y negro.
  • Colocación: con cinta de montaje de doble cara, sin taladrar la lápida.
  • Para quién: lápidas modernas, piedra pulida, familias que buscan algo distinto del óvalo de siempre.
foto para lápida de cristal con retrato en color sobre lápida de granito
El cristal con los cantos pulidos proyecta su propia sombra sobre la piedra: de ahí la sensación de profundidad.

Fotos grandes en vidrio templado

Cuando el retrato debe ser el elemento principal y no un detalle, entra el vidrio templado en gran formato. Lo hacemos con el mismo procedimiento cerámico, sobre vidrio extrablanco, y lo protegemos por detrás con una segunda capa de vidrio y un laminado, de modo que la imagen queda resguardada por ambas caras.

  • Medidas: de 20×30 cm a 60×90 cm, en 8 mm o 20 mm de grosor.
  • Dónde funciona: la parte vertical del monumento, el zócalo o una placa de vidrio con el retrato.
  • Conviene saber: acuerde antes con el marmolista la medida, el grosor y la sujeción — una pieza de 20 mm pesa bastante más que una de 8 mm.
Foto grande para lápida de cristal en color colocada sobre granito negro
Retrato grande en vidrio templado encastrado en la parte vertical del monumento.

Qué recomendamos y cuándo

Cuatro situaciones, sin teoría:

  • Lápida tradicional y retrato clásico. Porcelana, óvalo de 13×18 cm — o de 9×12 cm en un nicho.
  • Granito oscuro pulido y diseño actual. Cristal. La sombra bajo el vidrio y los cantos pulidos marcan una diferencia que no se aprecia en las fotos de internet.
  • El retrato es lo principal. Vidrio templado, de 30×40 cm en adelante, hablándolo antes con el marmolista.
  • Sepultura de un niño o una composición más delicada. Una foto artística pequeña con flores alrededor del retrato, en porcelana o en cristal.

Antes de cerrar la medida, mida el espacio disponible y consulte la normativa del cementerio: en muchos municipios el tamaño y el tipo de marco están regulados.

Cuánto dura

Una imagen cocida no se decolora al sol ni se difumina con la lluvia: el pigmento está dentro del esmalte, no encima. Hay retratos cerámicos de hace décadas en sepulturas antiguas que siguen conservando el color. Los problemas que sí ocurren vienen de otro sitio:

  • Un golpe. La porcelana y el vidrio son duros, pero frágiles. La causa más frecuente de una sustitución es una herramienta que se cae o un accidente durante la limpieza, no el paso del tiempo.
  • Una mala colocación. Si entra agua por detrás de la pieza y se hiela, puede despegar la foto de la piedra. Por eso el adhesivo se reparte de forma uniforme, sin bolsas de aire.
  • Limpiar a lo bruto. Los polvos abrasivos, el estropajo metálico y los productos ácidos matan el brillo. Basta con agua, jabón suave y un paño.

Colocación: cinta de montaje o adhesivo

Lo habitual es que la coloque el marmolista junto con la lápida. Si lo hace usted mismo —con una pieza pequeña es cuestión de un cuarto de hora—, lo que cuenta es la preparación, no el adhesivo.

La preparación es siempre la misma:

  1. Limpie la zona y retire los restos de adhesivo o de silicona antiguos.
  2. Desengrásela: alcohol isopropílico, o alcohol y agua al 50 %.
  3. Espere a que la piedra esté completamente seca.
  4. Trabaje por encima de 10 °C y nunca con lluvia ni con heladas.

Cristal y vidrio: cinta de montaje 3M. La cinta de doble cara sujeta el vidrio sin taladrar y, una vez puesta, es prácticamente invisible. Retire el protector, sitúe la foto exactamente donde debe ir y presione con firmeza y de forma uniforme: una vez pegada ya no se puede mover. La cinta alcanza la mayor parte de su fuerza en un día y la total a los tres.

Porcelana: adhesivo elástico. Sirve la silicona transparente de marmolista o un adhesivo de montaje elástico, por ejemplo el de espejos. Aplique un cordón por todo el borde de la pieza, a unos 5 mm del canto, y una porción más en el centro. Presione para que no queden huecos y sujétela con cinta de carrocero durante veinticuatro horas, hasta que el adhesivo cure.

El gran formato déjelo al marmolista. Una pieza de 40×50 cm o de 60×90 cm pesa lo suyo y normalmente va encastrada en la piedra, no simplemente pegada.

retrato ovalado de porcelana para lápida siendo instalado sobre piedra de granito
Antes de colocarla, la superficie tiene que estar limpia, desengrasada y seca.

Qué foto enviarnos

Ningún material y ningún procedimiento arreglan un original malo. Lo que mejor funciona es una foto con la cara nítida y de frente, tomada desde poca distancia. El fondo da igual: lo preparamos de nuevo de todos modos.

Cuando recibimos las fotos, en dos o tres días preparamos el diseño del retrato para que lo apruebe. El pedido completo, fabricado y enviado, suele tardar de tres a seis semanas, así que conviene encargar la foto junto con la lápida y no a última hora.

Fotografía para lápida antes y después de la restauración A la izquierda el original, a la derecha el archivo restaurado

Restauración de fotografías
para lápidas y ceremonias fúnebres

El servicio está dirigido a funerarias, marmolistas y particulares que necesitan mejorar una fotografía con rapidez, para llegar a tiempo a revelarla con un fotógrafo local para la ceremonia o prepararla como fotografía para la lápida.

Restauramos también fotografías en muy mal estado: eliminamos la textura del papel, el grano y el amarilleo, devolvemos nitidez al rostro y al cabello y recortamos el encuadre al formato que elija. El archivo listo para imprimir se entrega mediante un enlace de descarga.

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Si la única foto que tienen está antigua, movida o recortada de una imagen más grande, la mejoramos antes de hacer el retrato: la opción de mejora se elige al encargar la foto. Lo contamos aparte en cómo mejorar la calidad de la foto y en no tenemos ninguna buena foto del fallecido.

Para marmolistas y funerarias

La familia pregunta por la foto mientras encarga la lápida, así que la decisión sobre el material se toma delante de ustedes. Algunas cosas que facilitan esa conversación:

  • la porcelana y el cristal hasta 18×24 cm se colocan in situ, sin tocar la piedra,
  • en gran formato, acuerden medida, grosor y sujeción antes del pedido: 20 mm no pesa lo mismo que 8 mm,
  • el pedido se hace a nombre de la empresa, con NIF, y el diseño vuelve para aprobación en dos o tres días,
  • si la familia ha traído una foto mala, la mejora es una opción del pedido y no un encargo aparte,
  • consulten la normativa del cementerio antes de prometer una medida: cambia de un municipio a otro.

Las condiciones de colaboración estable están en nuestra página de colaboración.

Preguntas frecuentes

¿Qué diferencia hay entre una foto cerámica y una impresión UV?
En el procedimiento cerámico la imagen se cuece en horno y se funde con el esmalte, así que el color queda dentro del material. La impresión UV es una capa de tinta curada en la superficie: a la intemperie, con los años, pierde fuerza y puede desprenderse.

¿Se decolorará la foto con el sol?
Si está cocida, no. El pigmento forma parte del esmalte y no hay nada que se destiña. Por eso los retratos cerámicos de hace décadas siguen conservando el color.

¿Qué medida elegimos?
La ovalada de 9×12 cm es la medida estándar en los nichos; 13×18 cm es lo habitual en una lápida. Mida el hueco y consulte si el cementerio fija alguna medida.

¿Puedo colocar la foto yo mismo?
En medidas pequeñas, sí. La superficie tiene que estar limpia, desengrasada y seca; el cristal se pone con cinta de montaje y la porcelana con adhesivo elástico. Las piezas grandes, déjelas al marmolista.

¿Cuánto tarda?
El diseño del retrato está listo en dos o tres días desde que recibimos las fotos, y el pedido completo suele tardar de tres a seis semanas.

Solo tenemos una foto y es mala. ¿Sirve?
Normalmente sí. La mejora se elige como opción al hacer el pedido; si tiene dudas, escríbanos y adjunte el archivo: le respondemos antes de que encargue nada.

¿Puede una funeraria encargar la foto para una familia?
Sí. El pedido se hace a nombre de la empresa con NIF y enviamos la foto terminada a la dirección del establecimiento.

Resumen

  1. Empiece por el procedimiento: pregunte si la foto se cuece en horno o se imprime.
  2. Porcelana: lo clásico, de 4×6 a 18×24 cm, encaja en casi cualquier lápida.
  3. Cristal: la misma imagen cocida sobre vidrio grueso, actual y con sombra sobre la piedra.
  4. Vidrio templado: gran formato hasta 60×90 cm, hablado con el marmolista.
  5. Consulte la normativa del cementerio sobre medidas y marcos antes de encargarla.
  6. Colocación: limpio, seco y desengrasado; el cristal con cinta 3M y la porcelana con adhesivo elástico.
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