Una sola foto, muchos usos: velatorio, esquela, lápida y recuerdo para la familia

La misma foto del difunto en varios formatos: retrato enmarcado, copias pequeñas, placa de porcelana y panel de vidrio
Guía
Una sola foto, muchos usos

Velatorio, esquela, lápida y recuerdo para la familia. Te mostramos cómo un archivo bien preparado sirve durante años y cuánto cuesta.

Publicado el 15 de octubre de 20268 min de lectura
Índice

En los primeros días tras un fallecimiento la foto hace falta casi de inmediato: para el tanatorio, para la esquela, para los recordatorios. Y después vuelve: al encargar la lápida, en el primer aniversario, cuando un hermano o una hija piden una copia para ellos. Cada vez alguien se pone otra vez a rebuscar en el móvil aquella foto buena.

No tiene por qué ser así. Una sola fotografía, bien preparada una vez, cubre todos esos momentos y sigue sirviendo durante años. A continuación te mostramos dónde va a hacer falta exactamente, qué significa «bien preparada» y cuánto cuesta hacerlo una vez en lugar de cuatro veces a trozos.

Cuatro sitios donde aparecerá la misma foto

Estas cuatro necesidades no llegan a la vez: se reparten a lo largo de meses y a veces de años:

Los primeros díasEl velatorio

El retrato enmarcado, con cinta negra, junto al féretro en el tanatorio. A veces también en la pantalla de la sala.

Los primeros díasLa esquela y los recordatorios

La esquela en el periódico o en la web de la funeraria y las estampas que se reparten en la ceremonia. Todos necesitan el mismo archivo.

Unas semanas despuésRecuerdo para la familia

Retratos más pequeños para los hijos, los hermanos y los nietos. Varias copias del mismo archivo, en distintos tamaños.

Unos meses despuésLa lápida

Foto en porcelana, en cristal o un panel grande de vidrio. La lápida se hace mucho después del entierro y para entonces la foto ya está lista.

Por qué conviene preparar el archivo una vez y bien

Lo habitual es esto: al velatorio va una foto elegida con prisas, para la esquela alguien manda una captura del móvil y, medio año después, el marmolista pide una foto para la lápida y toda la familia empieza a buscar de nuevo. El resultado suele ser una lápida con una fotografía distinta de la que todos recuerdan del funeral.

Preparar el archivo una sola vez resuelve tres cosas a la vez:

  • Coherencia. La misma imagen en el velatorio, en la esquela, en la lápida y en la estantería de casa.
  • Tranquilidad. En cada gestión posterior envías un archivo terminado en lugar de ponerte a buscar.
  • Calidad. Mejoramos la foto una vez, pensando en el tamaño mayor en que pueda aparecer. Ese archivo siempre sirve para tamaños menores; al revés no funciona.

Lo último es lo más importante. Una foto preparada para una esquela del tamaño de un sello no aguantará después un retrato de 40×50 cm ni un panel grande en la lápida. Una foto preparada para el gran formato sirve en todas partes.

Para el velatorio

El retrato del velatorio suele ser de 20×30 o 30×40 cm, en un marco negro sencillo y con una cinta negra en una esquina. Se coloca junto al féretro y después de la ceremonia vuelve a casa.

  • Tamaños: 13×18, 20×30, 30×40 y 40×50 cm.
  • Marco: fino o ancho, negro; la cinta se quita después de la ceremonia.
  • Versión digital: recibes el archivo listo para imprimir y lo imprimes en un laboratorio cercano, la vía más rápida cuando el entierro es inmediato.
  • Retrato enmarcado: lo diseñamos, imprimimos y enmarcamos nosotros y llega listo para colocar.

Los modelos están en cuadros conmemorativos. Cómo elegir el encuadre lo explicamos en cómo preparar la foto para el funeral, y dónde imprimir el archivo en dónde imprimir la foto para el funeral.

Retrato enmarcado con cinta negra sobre un caballete, junto a una vela y rosas blancas
El retrato del velatorio: 20×30 o 30×40 cm, marco negro y cinta que se quita después.

Para la esquela y los recordatorios

La esquela se publica en las primeras horas, y los recordatorios —esas estampas que se reparten en la ceremonia— los imprime la funeraria con muy poco margen. Son dos encargos distintos que piden lo mismo.

Ambos necesitan un archivo que se pueda enviar por correo electrónico y que siga viéndose bien en pequeño y en blanco y negro. Tres avisos prácticos:

  • Envía el archivo, no una foto de la foto. Una captura de pantalla o la foto de una copia en papel pierde nitidez, y al imprimir se nota.
  • No lo mandes por una aplicación de mensajería. Las aplicaciones reducen las imágenes al enviarlas; a la funeraria debe llegar el archivo desde un correo.
  • Avisa de que es el mismo retrato del velatorio. Así la esquela y la foto junto al féretro muestran la misma cara.

Si el encuadre del recordatorio debe ser distinto —más cerrado, solo el busto—, indícalo al hacer el pedido. Preparamos un segundo encuadre del mismo archivo sin cobrar otra mejora.

Para la lápida

La lápida suele hacerse varios meses después del entierro, a veces un año más tarde. Es el horizonte más largo de esta fotografía: un retrato en una lápida se queda décadas, así que conviene que sea la misma imagen que la familia recuerda de la ceremonia.

  • Porcelana: el clásico óvalo o rectángulo, de 4×6 a 18×24 cm; en los nichos la medida habitual es 9×12 cm.
  • Cristal: vidrio grueso con cantos pulidos, de 8×10 a 18×24 cm.
  • Panel grande de vidrio templado: de 20×30 hasta 60×90 cm.

Las diferencias entre materiales están en porcelana, cristal o vidrio templado, y el gran formato tiene su propia guía: foto grande para lápida. Los modelos, en fotos para lápidas.

El diseño del retrato lo preparamos en dos o tres días desde que recibimos el archivo, y el pedido completo suele tardar de tres a seis semanas. Con un archivo terminado se empieza por el diseño y no por la búsqueda.

Retrato de porcelana para lápida ovalada montado en granito negro
La misma foto meses después, como retrato ovalado de porcelana en la lápida.

Recuerdo para la familia

Este uso llega el último y suele durar más que todos los demás. Después del entierro resulta que el retrato lo quiere una hermana, y también los hijos y los nietos, cada uno en su casa y en un tamaño que encaje en la estantería o en la cómoda.

Con un archivo preparado puedes encargarnos tantas copias como necesites, en cuatro tamaños: 13×18, 20×30, 30×40 y 40×50 cm. Los pequeños quedan bien en una cómoda, los grandes en el salón.

  • Varias de una vez. Indica en el pedido el número de copias y los tamaños: no hace falta hacer pedidos separados.
  • Con marco o sin él. La versión digital es el propio archivo, listo para imprimir; el retrato enmarcado llega listo para colocar.
  • Sin cinta. Para casa se suele pedir la versión sin la cinta negra: ya es un recuerdo y no parte de una ceremonia.

Los tamaños y modelos están en cuadros conmemorativos.

Retratos conmemorativos del difunto en marcos de madera sobre una cómoda
De un solo archivo salen tantas copias como necesite la familia, en cuatro tamaños.

Qué significa «un archivo bien preparado»

Mejorar una foto no es solo enfocarla. La preparamos para que sirva a los cuatro usos a la vez:

  • El encuadre. Busto o de cintura para arriba, con margen para recortar a otras proporciones.
  • El fondo. Sereno y uniforme: hay once tonos a elegir, o se deja el fondo tal cual.
  • Luz y color. Quitamos el amarilleo, el grano y la textura del papel, y equilibramos luces y sombras.
  • El tamaño. Preparamos el archivo para el formato que indiques en el pedido; si cabe la posibilidad de un panel grande en la lápida, dilo desde el principio.

Te enviamos por correo un enlace al archivo terminado. Guárdalo enseguida en un sitio seguro: nuestra copia se borra siete días después de la entrega, y este archivo tiene que servirte años, no una semana. Lo más sencillo: guardarlo en el ordenador y en la nube, y pasar el enlace a alguien más de la familia.

Cuánto cuesta y cuánto tarda

La mejora se paga una sola vez y no depende de cuántas veces utilices después el archivo:

  • Entrega en 72 horas: €21,00. Eliminamos la textura del papel, el grano y el amarilleo, recuperamos la nitidez del rostro y recortamos la foto al tamaño que nos indiques.
  • Entrega exprés en 24 horas: €39,00. Todo lo del nivel estándar y, además, nuestra retocadora corrige luces y sombras y retoca la figura. Los pedidos realizados antes de las 12:00 (hora de Polonia) se entregan en 24 horas; los posteriores pasan al siguiente día laborable.

Todo el servicio es digital: tú subes la foto por internet y recibes un enlace por correo, sin envío y sin esperar a ninguna mensajería. El pedido se hace en la página de mejora de fotografías. Contamos más sobre el servicio en cómo mejorar la calidad de la foto.

Fotografía para lápida antes y después de la restauración A la izquierda el original, a la derecha el archivo restaurado

Restauración de fotografías
para lápidas y ceremonias fúnebres

El servicio está dirigido a funerarias, marmolistas y particulares que necesitan mejorar una fotografía con rapidez, para llegar a tiempo a revelarla con un fotógrafo local para la ceremonia o prepararla como fotografía para la lápida.

Restauramos también fotografías en muy mal estado: eliminamos la textura del papel, el grano y el amarilleo, devolvemos nitidez al rostro y al cabello y recortamos el encuadre al formato que elijas. El archivo listo para imprimir se entrega mediante un enlace de descarga.

Arrastra aquí tu fotografíaJPG, PNG, WEBP, TIFF — hasta 64 MB Elegir archivo
€21,00
estándar, hasta 72 horas
€39,00
exprés, hasta 24 horas
Ir al servicio

Para funerarias y marmolistas

Desde tu lado, un archivo bien preparado significa menos llamadas y menos repeticiones. La familia que vuelve medio año después a por la lápida ya tiene la fotografía, en vez de empezar otra ronda de búsqueda por los móviles.

  • la mejora se encarga a nombre de la empresa con NIF y el archivo se descarga del enlace que enviamos por correo,
  • ese mismo archivo vale para la esquela, para el retrato del velatorio y, más adelante, para la foto de la lápida,
  • al encargar la mejora conviene indicar ya el mayor formato que pueda hacer falta,
  • los retratos enmarcados y las placas funerarias se piden con los datos del establecimiento.

Las condiciones de colaboración estable están en nuestra página de colaboración.

Preguntas frecuentes

¿De verdad basta con un solo archivo para todo?
Sí, siempre que se haya preparado para el tamaño mayor que pueda surgir. De un archivo hecho para un panel grande salen también la esquela y el retrato del velatorio.

¿Hay que saber ya cómo será la lápida?
No. Basta con decirnos, al encargar la mejora, que la foto puede acabar en una lápida: preparamos el archivo con margen.

¿Cuánto cuesta la mejora?
€21,00 con entrega en 72 horas y €39,00 en exprés de 24 horas. Es un coste único.

¿Podemos pedir varias copias del retrato para la familia?
Sí. Indica los tamaños y el número de copias en el pedido; todas salen del mismo archivo.

¿Y si perdemos el archivo?
Nuestra copia se borra siete días después de la entrega, así que guárdalo enseguida en el ordenador y en la nube. Si desaparece, hay que repetir la mejora.

¿El encuadre del recordatorio puede ser distinto?
Puede. Indícalo en el pedido y preparamos un segundo encuadre del mismo archivo.

Solo tenemos una foto mala. ¿Cambia algo?
No cambia el orden: simplemente empezamos por la mejora. Si dudas de si tu foto servirá, escríbenos y adjunta el archivo.

Resumen

  1. Elige una foto en la que la cara se vea con claridad y mire a la cámara.
  2. Encarga la mejora e indica el mayor formato que pueda hacer falta.
  3. Guarda el archivo recibido en el ordenador y en la nube: nuestra copia se borra a los siete días.
  4. Úsalo para el retrato del velatorio, la esquela y los recordatorios.
  5. Más adelante, encarga con él la foto de la lápida y las copias para la familia.

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Todo lo que sigue se hace con el mismo archivo, preparado una sola vez:

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