¿Cómo homenajear a un empleado fallecido?

Retrato enmarcado de un compañero en la pared de recepción, con rosas blancas debajo
Guía
¿Cómo homenajear a un empleado fallecido?

Un retrato enmarcado allí por donde el equipo pasa cada día: el gesto más sencillo que no convierte la oficina en una capilla. Cómo prepararlo y dónde colgarlo.

Publicado el 30 de octubre de 20267 min de lectura
Índice

Fallece alguien del equipo. Los primeros días todo el mundo sabe qué hacer: el pésame, la corona, alguien va al funeral. Después llega el lunes, la mesa está vacía y aparece una pregunta para la que ninguna empresa tiene respuesta preparada: si conviene recordar de algún modo a quien trabajó aquí quince años, y cómo hacerlo.

Los dos miedos habituales son estos: que la empresa haga demasiado poco y el equipo lo lea como indiferencia, o que haga demasiado y acabe montando un altar junto a la recepción. Este texto trata de encontrar el punto intermedio y de la solución más sencilla, la que funciona en la mayoría de las empresas: un retrato enmarcado colgado donde la gente pasa cada día de todas formas.

Cuándo hacerlo

En contra del primer impulso: no enseguida. La primera semana el equipo está en shock y cualquier gesto pesa el doble. Un retrato colgado tres días después del entierro puede abrumar a quien se sienta frente a una silla vacía.

  • Los primeros días: el pésame a la familia, un aviso sobrio al equipo, la asistencia al funeral. No hace falta más.
  • A las dos o tres semanas: buen momento para hablar con la familia y decidir sobre el retrato.
  • El primer aniversario: una fecha natural si las primeras semanas resultaron demasiado recientes. Muchas empresas cuelgan el retrato justo entonces.

Si se trataba de un socio, de un fundador o de alguien con décadas en la casa, nadie suele dudar de que el recuerdo corresponde. Con menos antigüedad, basta con preguntar al equipo si lo quiere.

Primero, hablar con la familia

Es el único paso que no conviene saltarse. Un retrato del marido o de la madre de alguien colgado en un sitio del que la familia no sabía nada duele más de lo que la empresa imagina.

La conversación es breve y puede hacerse por teléfono o por carta. Tres cosas que acordar:

  • Si están de acuerdo. Normalmente sí, y suele importarles: significa que en el trabajo se acuerdan.
  • Qué foto. Pide dos o tres para elegir. La familia suele tener algo mejor que la foto del carné de la empresa.
  • Si quieren el mismo retrato para ellos. De un archivo preparado salen tantas copias como haga falta, así que el segundo marco cuesta solo la impresión y el marco.

Si la familia prefiere que no, ahí acaba el asunto. Siempre se puede recordar a alguien de otra manera: una anotación en la historia de la empresa, unas líneas en la memoria anual o, sencillamente, que nadie ocupe su mesa durante un tiempo.

De dónde sacar la foto

La mayoría de las empresas tienen varias opciones y conviene repasarlas antes de pedírsela a la familia:

  • Una foto de una sesión de empresa: el mejor punto de partida si existe. Suele estar nítida, bien iluminada y muestra a la persona como la conocía el equipo.
  • La foto del carné o de la web. A menudo demasiado pequeña para ampliarla, pero sirve para decidir el encuadre.
  • Una foto de una comida de empresa, de un homenaje o de la cena de Navidad. Suele tener la mejor expresión; solo hay que recortar a una persona del grupo.
  • Una foto de la familia. Siempre vale la pena preguntar: ellos conocen fotos que en la empresa nadie ha visto.

Un aviso sobre las fotos sacadas de la web: un archivo descargado de internet suele ser una miniatura y se deshace al ampliarlo a 30×40 cm. Si el original está en manos del fotógrafo o en recursos humanos, pídelo ahí. Cómo reconocer un buen archivo lo explicamos en cómo recoger las fotos.

Si solo queda una foto mala —una cara recortada de un grupo o una copia antigua— la mejoramos antes de hacer el retrato: €21,00 con entrega en 72 horas y €39,00 en exprés de 24 horas, con factura a la empresa.

Fotografía para lápida antes y después de la restauración A la izquierda el original, a la derecha el archivo restaurado

Restauración de fotografías
para lápidas y ceremonias fúnebres

El servicio está dirigido a funerarias, marmolistas y particulares que necesitan mejorar una fotografía con rapidez, para llegar a tiempo a revelarla con un fotógrafo local para la ceremonia o prepararla como fotografía para la lápida.

Restauramos también fotografías en muy mal estado: eliminamos la textura del papel, el grano y el amarilleo, devolvemos nitidez al rostro y al cabello y recortamos el encuadre al formato que elijas. El archivo listo para imprimir se entrega mediante un enlace de descarga.

Arrastra aquí tu fotografíaJPG, PNG, WEBP, TIFF — hasta 64 MB Elegir archivo
€21,00
estándar, hasta 72 horas
€39,00
exprés, hasta 24 horas
Ir al servicio

Qué retrato elegir

Para una oficina conviene algo sereno y sin señales de luto. No se trata de trasladar al trabajo la foto de la ceremonia.

  • Tamaño. 30×40 cm va bien en un pasillo o en recepción; 20×30 cm basta en una pared estrecha o en un despacho. El mayor, 40×50 cm, se reserva para fundadores y socios.
  • Marco. Sencillo y oscuro, fino o algo más ancho. Sin adornos ni dorados: tiene que pegar con la oficina, no con una capilla.
  • Sin cinta negra. La cinta pertenece al funeral. En una oficina, donde el retrato cuelga años, es mejor no ponerla, o retirarla al cabo de unas semanas.
  • Color o blanco y negro. El color es más cálido y más parecido a como lo recuerda el equipo. El blanco y negro encaja si ya hay una galería en esa línea.
  • Papel mate. Los pasillos y las recepciones tienen mucha luz; el mate no devuelve los reflejos de lámparas y ventanas.

Los retratos vienen en cuatro tamaños —13×18, 20×30, 30×40 y 40×50 cm— en la categoría cuadros conmemorativos. También existe la versión digital: solo el archivo listo para imprimir, si prefieres imprimir y enmarcar cerca de casa.

Retrato enmarcado en la pared de un pasillo luminoso mientras pasa un compañero
Un pasillo o un vestíbulo es lo que mejor funciona: se pasa por delante cada día y no obliga a detenerse.

Dónde colgarlo

El sitio decide si el retrato se convierte en parte natural de la oficina o en un punto incómodo que todos esquivan con la mirada.

Sitios que funcionan:

  • Un pasillo o un vestíbulo: de paso, cotidiano, sin obligar a nadie a detenerse.
  • La recepción, si allí ya hay fotos o un panel con la historia de la casa.
  • Una sala de reuniones, sobre todo en el caso de socios y fundadores.
  • La pared con la historia de la empresa: si existe, es donde el retrato encaja con más naturalidad.

Sitios que conviene evitar:

  • encima de una mesa que va a ocupar otra persona,
  • en la sala donde trabajaba su propio equipo, al menos los primeros meses,
  • en la cocina o en la sala de descanso, donde la gente va a desconectar,
  • frente a la entrada si recibes clientes: coloca a las visitas en una situación incómoda.

Debajo no tiene por qué haber nada. Si quieres algo, basta un jarrón pequeño con una flor, cambiada de vez en cuando. Las velas se quedan en el cementerio.

Qué más puede hacer la empresa

El retrato es el gesto más sencillo y el más duradero, pero rara vez el único. Lo que más se hace y cuesta poco:

  • Una nota breve al equipo escrita por alguien que lo conocía, no por recursos humanos.
  • Una esquela de la empresa en el periódico local o en la web, acordada antes con la familia.
  • Una placa con el nombre y los años de servicio junto al retrato: dos líneas, sin grandilocuencia.
  • Dar su nombre a una sala o a un taller, si llevaba mucho tiempo en la casa.
  • Un minuto de silencio el día del funeral, si el equipo lo pide.
  • Una segunda copia del retrato para la familia, entregada en mano y no por mensajería.

Qué no hacer: grandes placas conmemorativas sin el acuerdo de la familia, colectas anunciadas a toda la plantilla antes de avisar a los suyos y publicaciones en redes con una foto que la familia no ha visto.

Dos retratos enmarcados idénticos sobre una mesa, uno envuelto a medias en papel de seda
De un solo archivo salen dos retratos idénticos: uno se queda en la oficina y el otro va para la familia.

Cómo encargarlo

Todo el proceso lleva unos días y se hace por internet:

  1. Elige la foto: de la empresa o de la familia, mejor dos o tres para escoger.
  2. Si la foto es mala, encarga la mejora: €21,00 en 72 horas o €39,00 en exprés de 24 horas.
  3. Encarga el retrato en el tamaño elegido, enmarcado o solo el archivo. Si quieres dos copias, indícalo en el pedido.
  4. El diseño vuelve para aprobación en 24 horas; la impresión con el marco lleva de 2 a 3 días laborables más el envío.

El pedido se hace a nombre de la empresa con NIF, así que va a la factura. Guarda el archivo mejorado: hará falta si dentro de un año alguien pide otra copia o un tamaño menor. Cómo un solo archivo cubre todo está en una sola foto, muchos usos.

Preguntas frecuentes

¿Hay que pedir permiso a la familia?
Sí. Es el paso que nunca conviene saltarse, también porque la familia suele tener mejor foto que la empresa.

¿Qué tamaño va bien en un pasillo?
Normalmente 30×40 cm. En paredes más estrechas, 20×30 cm; para fundadores y socios, 40×50 cm.

¿El retrato debe llevar cinta negra?
En una oficina, mejor no. La cinta pertenece al funeral; un retrato en el trabajo cuelga años y no debería ser una señal de luto.

Solo tenemos una foto pequeña de la web. ¿Sirve?
A 30×40 cm normalmente no. Busca el original con el fotógrafo o en recursos humanos; si no existe, mejoramos lo que haya.

¿Cuánto tarda?
El diseño vuelve en 24 horas y la impresión con el marco lleva de 2 a 3 días laborables más el envío. Suma un día si hace falta mejora exprés.

¿Se pueden pedir dos retratos iguales?
Sí, y es lo más habitual: uno se queda en la oficina y el otro va para la familia. Los dos salen del mismo archivo.

¿Nos dais factura?
Sí. El pedido se hace con el nombre de la empresa y el NIF.

No sabemos si nuestra foto servirá.
Envíanosla por el formulario de contacto y te respondemos antes de que hagas el pedido.

Resumen

  1. Espera dos o tres semanas: los primeros días bastan el pésame y la presencia en el funeral.
  2. Habla con la familia: su acuerdo, la elección de la foto y una segunda copia si la quieren.
  3. Busca el mejor archivo posible; una foto mala se mejora antes de hacer el retrato.
  4. Elige marco oscuro y sencillo, papel mate y 30×40 cm, sin cinta negra.
  5. Cuélgalo donde la gente pasa cada día, no encima de la mesa de nadie.

Productos recomendados

Cualquiera de ellos se hace con un mismo archivo preparado:

¿Tienes preguntas?Ponte en contacto con nosotros

Te aconsejamos el tamaño y el marco, revisamos la foto antes del pedido y emitimos la factura a nombre de la empresa.

+48 789 024 384biuro@deseomemorials.com
Comparte este artículo

← Todas las entradas